El arte de agradecer
Biguis
Bienvenida a EL ARTE DE AGRADECER. Este es un espacio para hacer una pequeña pausa en tu día y recordar todas esas cosas que, entre pendientes, prisas y pensamientos, a veces dejamos de mirar… aquí vamos a agradecer la vida como realmente es, con días bonitos, días difíciles, cambios, aprendizajes y pequeños momentos que quizá no parecen importantes, pero que también hacen que nuestra vida sea nuestra. Un episodio al día para volver a observar, volver a sentir y recordar que siempre puede existir algo por lo que decir, gracias.
Bienvenida a EL ARTE DE AGRADECER. Este es un espacio para hacer una pequeña pausa en tu día y recordar todas esas cosas que, entre pendientes, prisas y pensamientos, a veces dejamos de mirar… aquí vamos a agradecer la vida como realmente es, con días bonitos, días difíciles, cambios, aprendizajes y pequeños momentos que quizá no parecen importantes, pero que también hacen que nuestra vida sea nuestra. Un episodio al día para volver a observar, volver a sentir y recordar que siempre puede existir algo por lo que decir, gracias.
Día 4: Gracias por las pequeñas cosas que hicieron bonito mi año
Episodios
Quizá este año no estuvo lleno de grandes acontecimientos, pero seguramente estuvo lleno de pequeñas cosas que hicieron más bonito nuestro camino. Hoy vamos a reconocer esos detalles que muchas veces pasamos por alto y que también hicieron especial nuestra vida.
Hay recuerdos que llegan de repente y consiguen regalarnos una sonrisa... una conversación, una fotografía, un momento que parecía pequeño. Hoy volvemos a visitar esos pedacitos de nuestra historia que siguen viviendo en nosotras y agradecemos haber tenido la oportunidad de experimentarlos.
A veces creemos que los momentos especiales son los que merecen quedarse en nuestra memoria, pero ¿qué pasa con todos esos días aparentemente normales? Hoy agradecemos las mañanas, las tardes y esos pequeños instantes cotidianos que, sin saberlo, también estaban construyendo nuestra historia.
Hoy iniciamos nuestros 60 días para despedir el año, y esta vez quiero que hagamos una pausa para reconocer todo lo que tuvo que suceder para llegar hasta este momento... los días buenos, los difíciles, las decisiones y cada pequeño paso que nos trajo hasta aquí, porque llegar también es algo que merece ser agradecido.
Gracias, octubre, por cada experiencia, cada aprendizaje, cada momento bonito y también por aquellos que me enseñaron a mirar la vida de otra manera. Hoy me despido de este mes reconociendo todo lo que formó parte de mi historia y agradeciendo la vida que estoy viviendo.
La vida no empieza cuando lleguemos a donde queremos estar...también está aquí, en estos días, en esta etapa, en las personas que tenemos, en lo que estamos descubriendo y en la mujer que estamos siendo ahora.
Quizá una de las cosas más bonitas de vivir es no saber qué momentos terminarán quedándose para siempre con nosotras. Hoy agradecemos poder vivirlos antes de conocer su importancia.
Algún día vas a ver hacia atrás y vas a encontrarte en estos años, vas a recordar quién eras, qué te preocupaba, qué soñabas y todo lo que todavía estabas aprendiendo. Hoy agradecemos a esa mujer que somos ahora, porque algún día también la recordaremos con ternura.
Puedes querer cambiar tu vida y, al mismo tiempo, agradecer profundamente la vida que tienes hoy. Hoy agradecemos nuestra vida actual: incluso sus partes imperfectas, incómodas o incompletas, porque esta también es nuestra vida.
No todos los momentos importantes llegan acompañados de algo extraordinario, a veces simplemente estamos viviendo. Y quizá eso sea lo más bonito: no saber que una tarde, una conversación o un día cualquiera terminará siendo un recuerdo que guardaremos para siempre. Hoy agradecemos esos momentos pequeños.
Qué extraño pensar que podemos estar viviendo recuerdos sin saber que lo son. Hay momentos que hoy simplemente estamos atravesando y que algún día podrían convertirse en esas historias que contaremos con una sonrisa. Hoy agradecemos estar aquí antes de saber qué vamos a extrañar.
Hoy quiero que observemos a las personas que todavía están aquí, las que comparten nuestros días, nuestras conversaciones, nuestros planes y esta versión específica de nuestra historia. Porque algún día todo esto habrá cambiado y quizá extrañemos incluso estos momentos que hoy damos por sentados.
Tal vez no nos damos cuenta de cuánto significan nuestras pequeñas rutinas hasta que dejan de formar parte de nuestros días. Por eso hoy hacemos una pausa para agradecerlas. Porque algún día podríamos ver hacia atrás y extrañar exactamente la vida que hoy nos parece tan cotidiana.
Hay días que hoy parecen completamente normales y que algún día podrían convertirse en algunos de nuestros recuerdos favoritos, una mañana cualquiera, una comida, una caminata, una conversación... Hoy agradecemos esos días que no parecen especiales, pero que están construyendo nuestra historia.
No todas las personas van a entender las decisiones que estás tomando, y quizá tampoco tienen que hacerlo. Hoy agradecemos estar construyendo una vida que tiene nuestra propia forma, nuestros propios sueños y nuestras propias razones. Una vida que cada vez se parece un poquito más a nosotras.
Hay un momento en el que estar sola deja de sentirse como soledad y empieza a sentirse como espacio. Espacio para escucharnos, conocernos, descansar y simplemente estar. Hoy agradecemos esos días en los que nuestra propia compañía comenzó a sentirse como un lugar bonito al que volver.
Hay cosas que antes no entendíamos y que hoy nos hacen felices. Una tarde tranquila, un plan sencillo, quedarnos en casa, caminar sin prisa o disfrutar de nuestra propia compañía. Hoy agradecemos descubrir nuevas maneras de disfrutar la vida.
A veces crecer significa aceptar que la vida que imaginábamos ya no es exactamente la que queremos. Y eso no tiene por qué ser triste. Hoy agradecemos poder volver a imaginar, cambiar de dirección y construir una vida que tenga sentido para la persona que somos ahora.
No necesitas tener el camino completamente claro para permitirte soñar. Hay sueños que todavía no sabemos cómo alcanzar, pero que nos emocionan cada vez que los imaginamos. Hoy agradecemos poder seguir soñando incluso cuando todavía no sabemos cómo.
Una vida que se siente nuestra también está hecha de cosas pequeñitas. Nuestros lugares favoritos, nuestras rutinas, las canciones que repetimos, los planes que disfrutamos y esos pequeños rituales que quizá nadie más entiende. Hoy agradecemos todo aquello que hace que nuestra vida tenga nuestra propia esencia.
Qué bonito es descubrir que todavía podemos sorprendernos de nosotras mismas. Nuevas cosas nos emocionan, nuevos lugares nos gustan y aparecen intereses que nunca imaginamos tener. Hoy agradecemos seguir conociéndonos, incluso en esas pequeñas cosas que parecen insignificantes.
Nuestra historia está llena de pequeñas huellas que otras personas dejaron en nosotras. Una frase, una enseñanza, una costumbre, una canción, un recuerdo o una forma diferente de mirar el mundo. Hoy agradecemos a todas esas personas que, de alguna manera, forman parte de quien somos.
A veces pensamos que si alguien fue importante, entonces debería quedarse para siempre. Pero quizá algunas personas simplemente vienen a acompañar una etapa, enseñarnos algo y formar parte de una historia que después continúa por caminos diferentes. Hoy agradecemos aprender que la importancia de alguien no siempre depende de cuánto tiempo se quedó.
Hay conversaciones que parecen pequeñas cuando suceden, pero que terminan cambiando algo dentro de nosotras. Una pregunta, una frase, una historia o una verdad que necesitábamos escuchar. Hoy agradecemos esas conversaciones que nos ayudaron a ver nuestra vida desde un lugar diferente.
Con el tiempo también cambia la manera en la que elegimos a las personas que queremos cerca. Ya no buscamos solamente compañía, empezamos a valorar la tranquilidad, la reciprocidad, la comprensión y la posibilidad de ser nosotras mismas. Hoy agradecemos aprender a elegir desde la mujer que somos ahora.
Cada persona nueva que llega puede mostrarnos una manera diferente de mirar la vida. Hoy agradecemos las nuevas conexiones, las conversaciones inesperadas y esas personas que aparecen para enseñarnos que todavía existen formas de querer, vivir y compartir que no conocíamos.
No todas las amistades tienen que durar para siempre para haber sido importantes. Hay amigas con las que ya no hablamos, pero que alguna vez llenaron nuestros días de conversaciones, risas y recuerdos. Hoy podemos agradecer lo bonito que fueron sin necesitar que vuelvan a nuestra vida.
Hay amistades que se convierten en parte de una versión específica de nosotras. Personas que estuvieron cuando éramos diferentes, cuando soñábamos otras cosas y cuando todavía estábamos descubriendo quiénes éramos. Hoy agradecemos haber coincidido con ellas en el momento exacto de nuestra historia.
No todo en nuestra vida tiene que estar planeado para terminar llevándonos a lugares bonitos. A veces las cosas cambian sin avisar y terminamos descubriendo caminos que nunca habíamos imaginado. Hoy agradecemos aprender a confiar un poquito más en la vida y en nuestra capacidad de caminar con ella.
Qué bonito es descubrir que todavía existen cosas capaces de emocionarnos. Una canción, un proyecto, un lugar, una idea, una nueva rutina o simplemente una versión diferente de nuestra vida. Hoy agradecemos esas pequeñas ilusiones que nos recuerdan que todavía tenemos muchísimo por descubrir.
Hay cosas que alguna vez nos dieron muchísimo miedo y que hoy podemos ver con otros ojos. Quizá porque crecimos, porque aprendimos o porque descubrimos que éramos mucho más capaces de lo que pensábamos. Hoy agradecemos todo aquello que ya no nos asusta de la misma manera.
Antes de ser quien eres hoy, fuiste muchas otras versiones de ti. Algunas se equivocaron, otras tuvieron miedo, otras soñaron cosas que ya no quieres y muchas simplemente hicieron lo mejor que pudieron. Hoy les damos las gracias, porque cada una de ellas hizo posible que llegaras hasta aquí.
Crecer no solamente significa cumplir años. También significa descubrir nuevos gustos, cambiar de ideas, imaginar otros sueños y permitirnos ser diferentes a quienes fuimos. Hoy agradecemos la libertad de cambiar sin sentir que tenemos que explicarle a nadie quién estamos eligiendo ser.
Hay cosas que alguna vez creímos necesitar para ser felices y que hoy ya no queremos en nuestra vida. Cambiar de opinión también es crecer, y reconocer que algo ya no nos hace bien no significa que nos equivocamos al quererlo antes. Hoy agradecemos también todo aquello que aprendimos a dejar de querer.
Hoy quiero invitarte a ver con un poquito más de ternura a la persona que eres hoy. Tal vez todavía estás descubriendo quién eres, qué quieres y hacia dónde quieres ir, y está bien, no necesitas tener todas las respuestas para agradecer la mujer en la que te estás convirtiendo. Hoy, simplemente, gracias por mí.
Llegamos al final de este mes recordando que conocernos no significa encontrar una versión definitiva de nosotras, sino aprender a vivir cada vez más cerca de nuestra propia voz. Hoy agradecemos poder construir una vida que se sienta cada vez más nuestra.
Mira hacia atrás con ternura, hubo versiones de ti que hicieron lo mejor que pudieron con lo que sabían en ese momento. Hoy agradecemos a cada una de ellas y elegimos acompañarlas con la comprensión que quizá alguna vez necesitaron.
Una vida no necesita parecer extraordinaria desde afuera para sentirse profundamente nuestra. Hoy agradecemos la posibilidad de construir una vida que tenga sentido en lo cotidiano, en lo privado y en esos momentos que nadie más llega a conocer.
Hay decisiones que solamente pueden comprenderse desde la historia de quien las toma. Hoy agradecemos aprender que no necesitamos explicar cada elección para darle valor y sentido a nuestra propia vida.
Elegir una vida que se parece más a ti no siempre es lo más fácil. Hoy agradecemos esas veces en las que decidiste ser honesta contigo, incluso cuando hacerlo significaba salir de lo conocido.
Cambiar de dirección no significa haber fracasado, a veces significa que te conociste mejor. Hoy agradecemos la libertad de reconocer cuando algo dejó de tener sentido y permitirnos elegir nuevamente.
Hay momentos en los que algo dentro de ti parece saber antes de que encuentres las palabras. Hoy agradecemos esas señales internas y la posibilidad de escucharnos con suficiente calma para descubrir qué intentan mostrarnos.
No todos nuestros deseos nacieron dentro de nosotras, algunos vienen de expectativas, costumbres y mensajes que aprendimos con los años. Hoy agradecemos poder preguntarnos qué queremos realmente y comenzar a separar nuestra voz de todo lo que aprendimos a desear.
Entre lo que sucede y la manera en que respondemos existe un pequeño espacio. Hoy agradecemos haber aprendido a reconocerlo y darnos permiso de detenernos, respirar y elegir cómo queremos responder.
Quizá una de las formas más profundas de conocerte sea simplemente observarte vivir... tus decisiones, tus reacciones, tus deseos y tus cambios han ido dejando pistas. Hoy agradecemos todo lo que hemos aprendido al prestarles atención.
Hay versiones de ti que alguna vez fueron necesarias y que hoy ya no existen. Hoy agradecemos a cada una de ellas por habernos traído hasta aquí, sin necesidad de volver a ser quienes fuimos.
Equivocarte también puede convertirse en una forma de conocerte. Hoy agradecemos esas veces en las que tuvimos que mirar nuestras decisiones con honestidad y descubrir quiénes somos cuando las cosas no salen como esperábamos.
A veces descubrimos lo que queremos después de haber elegido algo que no era para nosotras. Hoy agradecemos esas decisiones que, acertadas o no, nos dieron información valiosa sobre la vida que realmente queremos construir.
Conocerte también significa descubrir tus límites. Hoy agradecemos esas experiencias que nos ayudaron a reconocer qué queremos cuidar, qué ya no aceptamos y qué partes de nuestra vida merecen ser tratadas con mayor respeto.
Una decepción no solamente habla de lo que pasó; también puede mostrarnos lo que esperábamos, lo que necesitábamos y aquello que todavía estábamos aprendiendo de nosotras. Hoy agradecemos lo que pudimos descubrir a través de ellas.